GET-Viento triste. Primera parte (2014)

GET- Viento triste. Segunda parte (2014)

lunes, 5 de octubre de 2015

Pío Baroja, El árbol de la ciencia, "Aquel ambiente de inmovilidad"




Aquel ambiente de inmovilidad, de falsedad, se reflejaba en las cátedras. Andrés Hurtado pudo comprobarlo al comenzar a estudiar Medicina. Los profesores del año preparatorio eran viejísimos; había algunos que llevaban cerca de cincuenta años explicando.
Sin duda no los jubilaban por sus influencias y por esa simpatía y respeto que ha habido siempre en España por lo inútil.

Sobre todo, aquella clase de Química de la antigua capilla del Instituto de San Isidro era escandalosa. El viejo profesor recordaba las conferencias del Instituto de Francia, de célebres químicos, y creía, sin duda, que explicando la obtención del nitrógeno y del cloro estaba haciendo un descubrimiento, y le gustaba que le aplaudieran. Satisfacía su pueril vanidad dejando los experimentos aparatosos para la conclusión de la clase con el fin de retirarse entre aplausos como un prestidigitador.

Los estudiantes le aplaudían, riendo a carcajadas. A veces, en medio de la clase, a alguno de los alumnos se le ocurría marcharse, se levantaba y se iba. Al bajar por la escalera de la gradería los pasos del fugitivo producían gran estrépito, y los demás muchachos sentados llevaban el compás golpeando con los pies y con los bastones.

En la clase se hablaba, se fumaba, se leían novelas, nadie seguía la explicación; alguno llegó a presentarse con una corneta, y cuando el profesor se disponía a echar en un vaso de agua un trozo de potasio, dio dos toques de atención; otro metió un perro vagabundo, y fue un problema echarlo.

Había estudiantes descarados que llegaban a las mayores insolencias; gritaban, rebuznaban, interrumpían al profesor. Una de las gracias de estos estudiantes era la de dar un nombre falso cuando se lo preguntaban.

—Usted —decía el profesor señalándole con el dedo, mientras le temblaba la perilla por la cólera—, ¿cómo se llama usted?
—¿Quién? ¿Yo?
—Sí, señor ¡usted, usted! ¿Cómo se llama usted? —añadía el profesor, mirando la lista.
—Salvador Sánchez.
—Alias Frascuelo —decía alguno, entendido con él.
—Me llamo Salvador Sánchez; no sé a quién le importará que me llame así, y si hay alguno que le importe, que lo diga —replicaba el estudiante, mirando al sitio de donde había salido la voz y haciéndose el incomodado.
—¡Vaya usted a paseo! —replicaba el otro.
—¡Eh! ¡Eh! ¡Fuera! ¡Al corral! —gritaban varias voces.
—Bueno, bueno. Está bien. Váyase usted —decía el profesor, temiendo las consecuencias de estos altercados.

El muchacho se marchaba, y a los pocos días volvía a repetir la gracia, dando como suyo el nombre de algún político célebre o de algún torero.

Andrés Hurtado los primeros días de clase no salía de su asombro. Todo aquello era demasiado absurdo. Él hubiese querido encontrar una disciplina fuerte y al mismo tiempo afectuosa, y se encontraba con una clase grotesca en que los alumnos se burlaban del profesor. Su preparación para la Ciencia no podía ser más desdichada.




       PREGUNTAS PARA EL COMENTARIO


       1. Lee el siguiente fragmento de El árbol de la ciencia, de Baroja y comenta las ideas que contiene, la organización y las características narrativas y estilísticas.


Miguel de Unamuno, En torno al casticismo. "¡Ancha es Castilla!"



¡Ancha es Castilla! ¡Y qué hermosa la tristeza reposada se ese mar petrificado y lleno de cielo! Es un paisaje uniforme y monótono en sus contrastes de luz y sombra, en sus tintas disociadas y pobres de matices. La tierra se presenta como en inmensa plancha de mosaico de pobrísima variedad, sobre la que se extiende el azul intensísimo del cielo. Faltan suaves transiciones, ni hay otra continuidad  armónica que la de la llanura inmensa y el azul compacto que la cubre e ilumina.
No despierta este paisaje  sentimientos voluptuosos de alegría de  vivir,  sugiere sensaciones  de  comodidad  y  holgura  concupiscibles:  no  es  un  campo  verde  y  graso  en  que  den  ganas  de  revolcarse, ni hay repliegues de tierra llamen como un nido. No evoca su contemplación al animal que duerme en nosotros todos, y que medio despierto  de su modorra se regodea en el deseo de satisfacciones de apetitos amasados con su carne desde los  albores de su vida, a la presencia de frondosos campos de vegetación opulenta. No es una naturaleza  que recree al espíritu.
Nos desase más bien del pobre suelo, envolviéndonos en el cielo puro, desnudo y uniforme.  No hay aquí comunión con la naturaleza, ni nos absorbe  ésta en sus espléndidas exuberancias; es, si  cabe decirlo, más que panteístico, un paisaje monoteístico este campo infinito en que, sin perderse,  se achica el hombre, y en que siente en medio de la sequía de los campos sequedades del alma [...].
Siempre  que  contemplo  la  llanura  castellana  recuerdo  dos  cuadros.  Es  el  uno  un  campo  escueto, seco y caliente, bajo un cielo intenso, en que llena largo espacio inmensa muchedumbre de moros arrodillados, con las espingardas en el suelo, hundidas las cabezas entre las manos apoyadas en tierra, y al frente de ellos, de pie, un caudillo tostado, con los brazos tensos al azul infinito y la vista perdida en él como diciendo: «¡Sólo Dios es Dios!» En el otro cuadro se presentaban en el inmenso  páramo  muerto,  a  la  luz  derretida  del  crepúsculo,  un  cardo  quebrando  la  imponente  monotonía en el primer término, y en lontananza las siluetas de Don Quijote y Sancho sobre el cielo  agonizante.
«Sólo Dios es Dios, la vida es sueño y que el sol no se ponga en mis dominios», se recuerda  contemplando estas llanuras.
                                                                                  
                                                                                     Miguel de Unamuno. En torno al casticismo


       PREGUNTAS PARA EL COMENTARIO


        1.  ¿Cuáles son las notas que definen el paisaje castellano, según Unamuno? ¿Qué sentimientos le produce la contemplación de ese paisaje?


       2.  ¿Qué quiere decir el autor cuando califica al paisaje de “ monoteístico”?


       3.  Unamuno no describe el paisaje de modo objetivo. El lenguaje está lleno de expresividad y de lirismo. Cita las figuras literarias que te parezcan más representativas.


       4.  ¿A qué hechos de nuestra historia y de nuestra cultura alude la frase “ Solo Dios es Dios,  la vida es sueño y que el sol no se ponga en mis dominios?


       5. ¿Qué significa en el lenguaje coloquial la frase “¡ Ancha es Castilla!”?


Antonio Machado, "La España de charanga y pandereta"



La España de charanga y pandereta, 
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero.
Será un joven lechuzo y tarambana,
un sayón con hechuras de bolero;
a la moda de Francia realista,
un poco al uso de París pagano,
y al estilo de España especialista
en el vicio al alcance de la mano.

Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste
cuando se digna usar de la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas
y otras calvas en otras calaveras
brillarán, venerables y católicas. 

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero,
el vacuo ayer dará un mañana huero.

Como la náusea de un borracho ahíto
de vino malo, un rojo sol corona
de heces turbias las cumbres de granito;
hay un mañana estomagante escrito
en la tarde pragmática y dulzona.

Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.

Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea.
                          








       CUESTIONES PARA EL COMENTARIO:


       1. Antonio Machado habla de dos Españas.
              a) ¿Con qué expresiones identifica a esas dos Españas?
              b) ¿Qué partes del poema ocupa cada una de ellas?

       2.   a) ¿En quién encarna el poeta esa España contra la que arremete?
             b) ¿Qué defectos y vicios denuncia?
             c) Nombra con precisión estas faltas y cita la frase o frases que las expresan.


       3.  En una parte del poema el autor utiliza la ironía. Di qué versos te parecen irónicos y caricaturescos.


       4. Cita el nombre de la composición, la medida de los versos y la rima.


       5. Algunos versos se repiten casi literalmente. Di cuáles y por qué crees que se repiten.


jueves, 1 de octubre de 2015

Antología de Rimas, Bécquer

Selección de algunas rimas organizadas por el tema que tratan.

Poesía: IV, VII y XI.

Rimas. Rima IV."N digáis que agotado su tesoro..."

Rimas. Rima VII. "Del salón en el ángulo oscuro..."

Rimas. Rima XI."Yo soy ardiente, yo soy morena..."


Amor exaltado: XIII, XIX, XXI, XXII, XXIII.

Rimas. Rima XIII. "Tu pupila es azul y cuando ríes..."

Rimas. Rima XIX. "Cuando sobre el pecho inclinas..."

Rimas. Rima XXI. "Qué es poesía, dices mientras clavas..."

Rimas. Rima XXII. "Cómo vive esa rosa que has prendido..."

Rimas. Rima XXIII. "Por una mirada, un mundo..."



Desengaño y angustia en el amor: XXX, XXXI, XXXV, XXXVIII, XLIII, XLVI y LIII.

Rimas. Rima XXX. "Asomaba a sus ojos una lágrima..."

Rimas. Rima XXXI. "Nuestra pasión fue un trágico sainete..."

Rimas. Rima XXXV. "No me admiró tu olvido. Aunque de un día... "

Rimas. Rima XXXVIII. "Los suspiros son aire y van al aire...."

Rimas. Rima XLIII. "Dejé la luz a un lado, y en el borde..."

Rimas. Rima XLVI. "Me ha herido recatándose en las sombras..."

Rimas. Rima LIII. "Volverán las oscuras golondrinas..."



La muerte: LXI.

Rimas. Rima LXI. "Al ver mis horas de fiebre..."




Antología de El estudiante de Salamanca, Espronceda

Fragmentos seleccionados para un mejor conocimiento de algunos aspectos de El estudiante de Salamanca, de Espronceda.

Parte primera:

"Era más de media noche..." "...se perdió."

El estudiante de Salamanca. Primera parte


Parte segunda:

"Mas ¡ay! que se disipó..." "...tu misterioso cristal."

El estudiante de Salamanca. Segunda parte


Parte tercera:

DON DIEGO (Desembozándose con ira)

"Don Félix, no conocéis..."  "...a pedirme cuenta."

El estudiante de Salamanca. Tercera parte



Parte cuarta:

"Calado el sombrero..." "...y el otro era él."

"Y algazara y gritería..." "... todo mezclado y diverso."

"En cuanto a ese espectro que decís mi esposa..." "...junta y refriega repugnante faz."

El estudiante de Salamanca. Cuarta parte



Antología de La Regenta, "Clarín"

Fragmentos seleccionados para un conocimiento más preciso de algunos aspectos de La Regenta, de "Clarín"

Capítulo I.  Visión de Vetusta a la hora de la siesta:

"Uno de los recreos..." "...¿Qué había hecho él? Conquistar."


Caracterización de personajes. Su pasión.

La Regenta. Cap I. "Uno de los recreos..."


Capítulo III.

"Abrió el lecho..." "...los de su imaginación."

Honduras del alma, "acariciar las sábanas".


La Regenta. Cap. III. "Abrió el lecho..."


"Aquellos recuerdos..." "La frente del caballero."

Sentimientos contrapuestos.

La Regenta. Cap. III. "Aquellos recuerdos..."

Capítulo IX.

"Cuando llegaban..." "...yo soy más pobre que estos."

Pintura de ambiente popular: vida afectiva y amorosa.


Antología de Misericordia, Galdós

Fragmentos seleccionados para un conocimiento rápido de algunos aspectos de Misericordia:

Capítulo 3: "La mujer de negro... entrecejo."

Misericordia. Cap 3. "La mujer de negro..."

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Capítulo 6: "-Dios es bueno." "...el hambre santísima."

Misericordia. Cap 6. "Dios es bueno..."

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Capítulo 29: "Es cosa averiguada..." "-Vámonos que nos matan."

Misericordia. Cap 29. "Es cosa averiguada..."

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Capítulo 40: "Debe decirse que el ingrato..." "...como los pájaros."

Misericordia. Cap 40. "Debe decirse que el ingrato..."

Nuestro teatro - Viento triste (2013)