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lunes, 17 de junio de 2013
miércoles, 5 de junio de 2013
miércoles, 29 de mayo de 2013
El verso. Teoría con ejemplos
EL VERSO
El
verso es la unidad rítmica, es decir, la parte más pequeña del
poema sujeta a ritmo y medida. Está siempre en función de otro u
otros versos. Su ritmo depende principalmente de los elementos
siguientes: el acento, la rima, el cómputo silábico y las pausas y
encabalgamientos.
A) El acento
La
versificación española se basa en el ritmo intensivo o acentual, no
en el cuantitativo como lo hacían la griega y la latina. Por ello,
es fundamental la distribución de los acentos. De todos los que
aparecen en el verso nos interesa especialmente el último; pues,
como veremos, influye de manera decisiva en el resto de elementos
rítmicos.
Según
la posición de la última sílaba acentuada, los versos se
clasifican en:
-
verso agudo:
es aquel cuya última sílaba acentuada coincide con la última del
verso (“lloras zumo de limón”);
-
verso llano:
es aquel cuya última sílaba acentuada es la penúltima del verso
(“vino primero pura”);
-
verso esdrújulo:
es aquel cuya última sílaba acentuada es la antepenúltima del
verso (“que contesten nuestras lágrimas”).
B)
La rima.
La
rima consiste en la repetición de ciertos fonemas a partir de la
última vocal acentuada. Si en dos o más versos esa coincidencia es
total, es decir, afecta a vocales y consonantes, se dice que esos
versos riman en consonante.
Si sólo se repiten todos los fonemas vocálicos, se habla de rima
asonante. La
asonancia puede no ser perfecta, ya que es posible entre una palabra
esdrújula y una llana (se prescinde de la vocal intermedia:
“cántico
/ claro”)
y entre una palabra con diptongo y otra sin él (la vocal débil no
cuenta: “viento
/ presto”).
La
rima de una composición sólo puede ser consonante o asonante, dado
que las normas clásicas prohiben su mezcla.
C)
El cómputo silábico.
La
versificación usada por nuestros poetas se basa fundamentalmente en
el número de sílabas del verso.
A
la hora de realizar el cómputo silábico de cada uno de los versos
de una composición, conviene recordar que las sílabas gramaticales
no siempre coinciden con las sílabas métricas; es decir, hay que
tener en cuenta las reglas y las licencias que sigue y emplea el
poeta.
Dos
son las reglas
métricas que debe
emplear el poeta y que afectan al cómputo silábico, a saber:
1ª)
La posición del
último acento
determina el número de sílabas métricas, que se marcan con una
línea recta: __ , del modo siguiente: cuando el verso es agudo se
cuenta una sílaba más, si es llano sólo las existentes y si es
esdrújulo una menos. Así:
“Llo
ras
zu
mo
de
li
món” 7
+ 1 = 8 sílabas métricas (verso agudo)
1
2 3 4 5 6 7
“Vi
no
pri
me
ro
pu
ra” 7
sílabas métricas (verso llano)
1 2
3 4 5 6 7
1 2 3 4 5 6 7 (8) 9
2ª)
Cuando una palabra que termina en vocal(es) está seguida de otra que
comienza por vocal(es) se hace sinalefa,
es decir, ambas se unen constituyendo una sola sílaba métrica, que
se señala con una línea curva:
No
debemos olvidar que, salvo a comienzos de la Edad Media, la hache
no impide la sinalefa.
Además,
debemos tener en cuenta que cuando una conjunción copulativa (y,
e) o disyuntiva (o,
u)
va entre dos vocales sólo forma sinalefa con la palabra que va a
continuación. Así:
“Dios
es
tá a zul.
La
flau
ta
y el tam
bor 10
+ 1 = 11
1
2
3 4 5 6 7 8
9 10
a
nun cian
ya la
cruz de
pri ma
ve ra.” 11
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10 11
(Juan
Ramón Jiménez)
Las
tres licencias
métricas que con
mayor frecuencia emplea el poeta para lograr el cómputo silábico
deseado son las siguientes:
a)
El hiato
–también llamado dialefa-
es el fenómeno contrario a la sinalefa: la vocal final de una
palabra y la primera de la siguiente no se unen, cada una de ellas
forma parte de una sílaba distinta. El símbolo que empleamos para
señalarlo es éste: /.
Ejemplo:
“Mi
/ al ma
en paz
se en cuen
tra” 7
1 2
3
4 5
6 7
b)
La diéresis
consiste en la destrucción de un diptongo, separando sus vocales en
dos sílabas distintas. Esta licencia suele señalarse en la
escritura poniendo dos puntitos (llamados diéresis
o crema)
sobre la vocal cerrada. En el cómputo silábico se indica empleando
el mismo símbolo que utilizamos para marcar el hiato.
Ejemplo:
“Tu
glo rï
/ o sa
fren
te” 7
1
2 3 4 5 6 7
c)
La sinéresis
es la licencia menos usada de las citadas. Consiste en convertir en
diptongo dos vocales que dentro de una palabra van en sílabas
distintas. Se marca así: .
Ejemplo:
“Mi
al ma
es tá
be o da” 6
1 2 3
4
5
6
Las
licencias métricas no se reconocen a
priori; es el cómputo silábico
completo del texto el que nos indica que es posible que el poeta se
haya servido de ellas.
D)
Las pausas y encabalgamientos.
La
pausa es
la breve interrupción o descanso que debemos hacer entre el final de
un verso y el comienzo del siguiente. A veces, esa pausa obligada
resulta violenta por razones sintácticas, se habla entonces de
encabalgamiento.
Un
encabalgamiento
es, por tanto, el desajuste que se produce cuando el final de una
construcción sintáctica no coincide con el final del verso. Podemos
observarlo en el siguiente ejemplo:
“¿Y dejas, Pastor santo,
tu grey en este valle hondo, escuro,
con soledad y llanto;
y
tú, rompiendo el puro
aire,
te vas al inmortal seguro?”
(Fray Luis de León)
Se
llama verso
encabalgante a
aquel en que se inicia el encabalgamiento (“y tú rompiendo el
puro”) y verso
encabalgado a aquel
en que termina (“aire, te vas al inmortal seguro?”).
El
encabalgamiento se considera abrupto
si se extiende hacia la mitad del verso encabalgado (o menos, como en
el ejemplo anterior) y suave
si va más allá.
Los
encabalgamientos se suelen usar para realzar y potenciar el valor
expresivo de las palabras que lo forman.
E)
Clasificación de los versos según el número de sílabas.
Los
versos se clasifican atendiendo al número de sílabas del siguiente
modo:
A)
Versos simples
son los que poseen once o menos sílabas. Se dividen en:
-Versos de arte menor,
que son los que tienen ocho o menos sílabas. Se les denomina:
-bisílabos
(si tienen dos sílabas);
-trisílabos (si
tienen tres);
-tetrasílabos (si
tienen cuatro);
-pentasílabos (si
tienen cinco);
-hexasílabos (si
tienen seis);
-heptasílabos (si
tienen siete);
- y
octosílabos (si
tienen ocho).
Este
último, el octosílabo es el más característico de la poesía
española. Está presente en nuestra lírica -tanto en la culta como
en la popular- desde sus inicios.
-Versos
de arte mayor2,
que son los que están formados por nueve o más sílabas y que
reciben los siguientes nombres:
-eneasílabos
(los que tienen nueve sílabas);
-decasílabos
(los que tienen diez);
- y endecasílabos
(los que tienen once).
De
ellos, el endecasílabo es el más utilizado. Este verso de origen
italiano fue plenamente adaptado a nuestra poesía por Garcilaso de
la Vega (siglo XVI) y desde entonces ha sido empleado por todos los
poetas.
B)
Versos compuestos
son los que constan de más de doce sílabas. Son compuestos porque
están formados por dos simples, separados por una pequeña pausa que
se denomina cesura.
Las características de un verso compuesto son las siguientes:
1ª. La cesura que divide los dos versos impide la
sinalefa.
2ª.
El cómputo silábico se realiza como si fueran dos versos
independientes.
Los
versos compuestos más utilizados son los que citamos a continuación:
- el dodecasílabo,
es decir, el de doce sílabas;
-y el alejandrino,
que consta de catorce.
El
dodecasílabo es el verso solemne de los poetas de los siglos XIV y
XV. Más importante en nuestra métrica es el alejandrino, verso
propio del Mester de Clerecía (siglos XIII y XIV), empleado también
en el Romanticismo (primera mitad del XIX). Los versos de más de
catorce sílabas raramente han sido utilizados por nuestros poetas,
aunque podemos encontrarlos en la poesía contemporánea.
1
No deben confundirse este tipo de versos con los llamados blancos
ni con los denominados libres. Los versos blancos son
los que sujetándose a las demás leyes rítmicas (acentos, pausas,
número de sílabas, etc.) carecen de rima y los libres son
aquellos que no se sujetan a las leyes métricas establecidas, pues
su medida y su rima (cuando ésta existe) dependen del gusto del
poeta.
2
La rima de los versos se indica colocando, al lado del número que
apunta cuántas sílabas lo componen, una letra -siguiendo el orden
alfabético-, que irá en minúscula si la rima es asonante y
en mayúscula si es consonante. El verso que quede suelto se
señalará con un guión. Fíjate en los ejemplos siguientes:
“Estaba la mar en calma 8-
la luna estaba crecida 8a
moro que en tal signo nace 8-
no debe decir mentira.”
8a
(Anónimo)
“Tanto es el mal que mi
corazón siente 11A
que sólo la memoria de un momento 11B
viene a ser para mí crudo
accidente. 11A
¿Cómo puede vivir mi
pensamiento 11B
si al pasado placer y el mal presente 11A
tienen siempre ocupado el
sentimiento?” 11B
(Boscán)
EMM
Las estrofas. Teoría con ejemplos
LAS ESTROFAS
A)
La estrofa
Para
que un verso pueda ser considerado como tal, tiene que estar agrupado
con otro u otros versos, en función de una unidad superior llamada
estrofa.
Así, podemos definir la estrofa como un
conjunto de dos o más versos que posee una distribución rítmica
fija.
Las
estrofas se suelen clasificar teniendo en cuenta su número de
versos. Atendiendo a esa clasificación las más importantes son las
que incluimos a continuación. El esquema métrico o estructura de
las mismas está representado por letras mayúsculas o minúsculas
–dependiendo de que los versos sean de arte mayor o menor- que
indican la distribución de las rimas.
A.1.
Estrofas de
dos versos
Pareado.
Es la estrofa que consta de dos versos de arte mayor que riman,
normalmente, en consonante. (AA)-(aa)
“Por falso dicho de hombre mentiroso
no pierdas un amigo provechoso.”
(Don Juan Manuel)
Aleluya.
Se llama así al
pareado de arte menor. (AA)-(aa)
“La primavera ha venido
nadie sabe cómo ha sido.”
(A.Machado)
A.2.
Estrofas de
tres versos
Terceto.
Es la estrofa
formada por tres versos de arte mayor que riman en consonante.
(Suelen rimar de forma encadenada: ABA – BCB – CDC...).
“No he de callar, por más que con el dedo
ya tocando la boca, o ya la frente
silencio avises o amenaces miedo.”
(Quevedo)
La
de arte menor se llama tercerilla.
(ABA – BCB –
CDC..., por ejemplo)
La
soleá
es una tercerilla independiente de versos octosílabos. (a-a)
A.3.
Estrofas de
cuatro versos
Cuarteto.
Es la estrofa
constituida por cuatro versos de arte mayor con rima consonante
encadenada. (ABBA)
“¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno oscuras?”
(Lope de Vega)
Serventesio.
Es la estrofa
formada por cuatro versos de arte mayor que riman en consonante de
forma cruzada. (ABAB)
“Yo soy aquél que ayer no más decía
el verso azul y la canción profana
en cuya noche el ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana.”
(Rubén Darío)
Cuaderna
vía. Es la
estrofa constituida por cuatro versos alejandrinos monorrimos en
consonante. (AAAA)
“Mester trago fermoso, non es de joglaría,
mester es sen pecado, ca es de clerezía:
fablar curso rimado por la cuaderna vía
a sílabas cuntadas, ca es gran maestría”
(Libro
de Alexandre)
Redondilla.
Es la estrofa que
consta de cuatro versos de arte menor con rima encadenada. (ABBA)
“Tras de un amoroso lance,
y no de esperanza falto,
volé tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.”
(San Juan de la Cruz)
Cuarteta.
Es la estrofa
formada por cuatro versos de arte menor que riman de forma cruzada.
(ABAB)
“La primavera besaba
suavemente la arboleda
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.”
(A. Machado)
Seguidilla.
Es una estrofa de
cuatro versos de arte menor, el primero y tercero heptasílabos
sueltos y el segundo y cuarto pentasílabos de rima consonante o
asonante. (7- 5a 7- 5a) - (7- 5A 7- 5A)
“Estrellitas del cielo
son mis quereres
¿dónde hallaré a mi amante
que vive y muere?”
(García Lorca)
Copla.
Es la estrofa que
consta de cuatro versos de arte menor –frecuentemente octosílabos-
con rima en asonante los pares y sueltos los impares. (8– 8a 8– 8a)
“Alas que besan la hierba,
alas que cuelgan los árboles,
alas que abarcan los montes,
alas que tienden los mares.”
(J. R. Jiménez)
A.
4. Estrofas
de cinco versos
Quintilla.
Es una estrofa de
cinco versos octosílabos cuya rima consonante se distribuye de forma
libre aunque respetando las tres condiciones siguientes:
- no debe quedar ningún verso suelto,
- no pueden rimar tres seguidos,
- los dos últimos no pueden formar
pareado (o mejor dicho aleluya).
Ejemplo:
“Por cuestión de negra honrilla A
me propongo demostrar B
que el hacer una quintilla A
es la cosa más sencilla A
que se puede imaginar.” B
(Vital Aza)
Lira.
Es la estrofa de cinco versos y rima consonante cuya estructura es:
7A 11B 7A 7B 11B; es decir, la combinación de dos versos
endecasílabos (el segundo y el quinto) y tres heptasílabos que
riman en consonante el primero con el tercero y el segundo con el
cuarto y el quinto.
“Si de mi baja lira
tanto pudiese el son, que en un momento
aplacase la ira
del animoso viento,
y la furia del mar en movimiento.”
(Garcilaso de la Vega)
A.5.
Estrofas de
seis versos
Sextilla.
Es una estrofa
formada por seis versos de arte menor con rimas variadas. La más
conocida es la copla
de pie quebrado,
llamada también estrofa
manriqueña. Estamos
en este caso ante una sextilla doble formada por versos octosílabos
y tetrasílabos (el tercero y el sexto de cada estrofa) que riman en
consonante del siguiente modo: ABC : ABC ; DEF : DEF.
“Recuerde el alma dormida 8A
avive el seso e despierte 8B
contemplando 4C
cómo se pasa la vida, 8A
cómo se viene la muerte 8B
tan callando 4C
cuán presto se va el placer 8D
cómo, después de acordado; 8E
da dolor; 4F
cómo, a nuestro parecer, 8D
cualquiera tiempo pasado 8E
fue mejor.” 4F
(Jorge Manrique)
A.
6. Estrofas
de ocho versos
Octava
real. Esta estrofa,
también llamada octava
rima, consta de
ocho versos endecasílabos que riman en consonante de forma alterna
los seis primeros y constituyen un pareado los dos últimos.
(ABABABCC)
“Cerca del Tajo en soledad amena
de verdes sauces hay una espesura,
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta el altura,
y así la teje arriba y encadena,
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido
alegrando la vista y el oído.”
(Garcilaso de la Vega)
A.
7. Estrofas
de diez versos
Décima
o espinela. Esta
estrofa recibe el nombre de espinela por haber sido Vicente Espinel,
en el siglo XVI, quien fijó su estructura. Consta de diez versos
octosílabos que riman en consonante de la siguiente forma: ABBA AC
CDDC.
“Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende;
sueña el que agravia y ofende;
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son
aunque ninguno lo entiende.”
(Calderón de la Barca)
B)
El poema
La
unidad rítmica superior recibe el nombre de poema.
El poema
se puede definir como el
conjunto de versos que el poeta ha concebido como un todo unitario.
Los poemas pueden ser estróficos
(constituidos por una sola estrofa -monoestróficos-, o por varias
–poliestróficos-) o no
estróficos (no
estructurados en estrofas). A continuación se definen y ejemplifican
los más destacados.
B.1.
Poemas
estróficos
Zéjel.
Es un poema de
origen arábigo-andaluz, muy frecuente en la España cristiana
medieval. Está escrito normalmente en octosílabos y consta siempre
de:
-un estribillo
(que puede tener
uno o dos versos monorrimos: a / aa o A / AA);
-la mudanza
(tres versos
monorrimos: bbb o BBB);
-y un
verso de vuelta
(que rima con el estribillo: a o A).
“¿Por qué me besó Perico,
por qué me besó el traidor?
Dijo que en Francia se usaba
y por eso me besaba,
y también porque sanaba
con el beso su dolor.
¿Por qué me besó Perico,
por qué me besó el traidor?”
(Anónimo)
Villancico.
Es un poema escrito
por lo general en octosílabos, formado siempre por las tres partes
siguientes:
- el estribillo
o cabeza,
que tiene de dos a cuatro versos con rimas diversas;
- la mudanza,
que suele ser una redondilla o una cuarteta;
- y la
vuelta, formada
por tres o cuatro versos de los que el primero ( el
verso de enlace)
tiene la
misma rima que el último de la mudanza y los demás ( al menos el
último) la misma que el estribillo.
“Mañanicas floridas
del frío invierno,
despertad a mi Niño
que duerme al hielo.
Mañanicas dichosas
del frío diciembre,
aunque el cielo os siembre
de flores y rosas,
pues sois rigurosas
y Dios es tierno,
despertad a mi Niño
que duerme al hielo.”
(Lope de Vega)
Como
se puede observar, el villancico es una especie de zéjel castellano.
Se trata de una de las composiciones más populares de nuestra
métrica medieval y renacentista. Su origen es navideño.
La
letrilla
es una variante del villancico que se diferencia de aquél por su
contenido satírico y burlesco.
Soneto.
Es un poema formado
por catorce versos de arte mayor (frecuentemente endecasílabos) que
riman en consonante y se agrupan en cuatro estrofas: dos cuartetos y
dos tercetos. Su estructura más habitual, aunque desde luego no
exclusiva, es la siguiente: ABBA ABBA CDC DCD.
“Un soneto me manda hacer Violante
y en mi vida me he visto en tal aprieto.
Catorce versos dicen que es soneto,
burla burlando van los tres delante.
Yo pensé que no hallara consonante
y estoy en la mitad de otro cuarteto,
mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.
Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le estoy dando.
Ya estoy en el segundo y aún sospecho
que voy los trece versos acabando
contad si son catorce y está hecho.”
(Lope de Vega)
“Un soneto me manda hacer Violante
y en mi vida me he visto en tal aprieto.
Catorce versos dicen que es soneto,
burla burlando van los tres delante.
Yo pensé que no hallara consonante
y estoy en la mitad de otro cuarteto,
mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.
Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le estoy dando.
Ya estoy en el segundo y aún sospecho
que voy los trece versos acabando
contad si son catorce y está hecho.”
(Lope de Vega)
La
revolución métrica que supuso el Modernismo, encabezado por Rubén
Darío, modificó la forma del soneto: entre otros cambios, los
versos se convirtieron en alejandrinos con frecuencia y a menudo los
cuartetos fueron sustituidos por serventesios. Posteriormente,
predominó de nuevo el gusto por el soneto en su forma clásica.
B.2.
Poemas no
estróficos
Silva.
Es una composición
de un número indeterminado de versos endecasílabos y heptasílabos
libremente dispuestos con rima consonante a gusto del poeta. Puede
incluir algún verso suelto.
“¿Con qué culpa tan grave,
sueño bando y suave,
pude en largo destierro merecerme
que se aparte de mí tu olvido manso?
Pues no te busco yo por ser descanso,
sino por muda imagen de la muerte.
Cuidados veladores
hacen inobedientes mis dos ojos
a la ley de las horas:
no han podido vencer a mis dolores
las noches, ni dar paz a mis enojos...”
(Quevedo)
Esta
forma métrica es la que utiliza el madrigal: poema lírico breve de
tema amoroso.
En
la poesía castellana de nuestro siglo se cultiva con frecuencia un
nuevo modelo de silva:
la asonantada.
Romance.
Es un poema formado
por una serie indeterminada de versos octosílabos que riman en
asonante los pares quedando sueltos los impares. ( 8- 8a 8- 8a 8- 8a
8- ...)
“Herido está don Tristán
de una mala lanzada;
diérasela el rey, su tío,
por celos que de él cataba;
el fierro tiene en el cuerpo,
de fuera le tiembla el asta.
Valo a ver la reina Iseo
por la su desdicha mala.
Júntanse boca con boca,
cuando una misa rezada,
llora el uno, llora el otro,
la cama bañan en agua.
Allí nace un arboledo
que azucena se llamaba,
cualquier mujer que la come
luego se siente preñada;
comiérala reina Iseo,
por la su desdicha mala.
(Anónimo)
El
romance de versos octosílabos es el romance propiamente dicho, el
tradicional, pero además existen otros tipos de romances atendiendo
al número de sílabas de sus versos.
Romance
heroico. Es el
romance de versos endecasílabos.
“Pronto el son de timbales y añafiles
en la parte exterior, la grita y bulla
que en las calles levanta el gran gentío,
y el estruendo de arneses y herraduras,
que llega dicen el gallardo moro,
el retador valiente. Expresión una
y una sola actitud se advierte en todos
cuando el ancho circo en torno ocupan...”
(Duque de Rivas)
Romance
endecha. Es el
romance de versos heptasílabos.
“¡ Ay, soledades tristes
de mi querida prenda,
donde me escuchan solas
las ondas y las fieras!
Las unas que, espumosas,
nieve en las peñas siembran,
porque parezcan blandas
con mi dolor las peñas;
las otras que bramando
ya tiemplan la fiereza,
y en sus entrañas hallan
el eco de mis quejas...”
(Lope de Vega)
Romancillo.
Es el romance de
versos hexasílabos o de menor medida aún.
“Los olivos grises,
los caminos blancos.
El sol ha sorbido
la color del campo;
y hasta tu recuerdo
me lo va secando
este alma de polvo
de los días malos.”
(A. Machado)
Poema
en verso libre.
Suele denominarse simplemente verso
libre. Este tipo de
composición se aleja casi totalmente de las tradicionales y se
caracteriza por:
- la ausencia de estrofas,
- la ausencia de rima,
- la ausencia de medida en los versos,
- la ruptura sintáctica de la oración.
El
ritmo de este tipo de poema se consigue gracias a elementos como los
siguientes: la reiteración de sonidos, palabras o esquemas
sintácticos; el orden en que se sitúan las palabras; la simetría
de los acentos; la brevedad o excesiva longitud de los versos; la
interrupción de la secuencia fónica mediante las pausas entre un
verso y otro; etc.
“Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora:
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos.
Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala
sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el
tormento.
Allá donde termine este afán que exige un dueño a
imagen suya,
Sometiendo a otra su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia.
Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.”
(Luis Cernuda)
EMM
jueves, 23 de mayo de 2013
Marcadores textuales. Operadores discursivos
Operadores discursivos
|
|
Tipos
|
|
Uso
|
Ejemplos
|
|
|
Expresión del
punto de vista
|
|
Expresan que lo enunciado, en principio, carece de valor
universal y solamente es válido para el enunciador.
|
En mi opinión , a mi juicio, a nuestro entender, desde
mi punto de vista...
|
|
|
Manifestación
de certeza
|
|
Frente a los anteriores, lo enunciado tiene carácter
universal.
|
Es evidente que, todo el mundo sabe, no hay duda de,
está claro que...
|
|
OPERADORES
DISCURSIVOS
|
Confirmación
|
|
Confirman lo que se viene enunciando o se ha enunciando
anteriormente.
|
En efecto, por supuesto, desde luego...
|
|
(Indican la
posición del enunciador ante el enunciado o bien inciden en el tratamiento de
la información
|
Tematización
|
|
Introducen el tema en el enunciado sobre el que se va a
tratar.
|
Respecto a, a propósito de, en cuanto a...
|
|
|
Reformulación,
explicación, aclaración
|
|
Explican, refuerzan o dan un pequeño giro a la información
que se está proporcionando,
|
Esto es, es decir, o sea, en otras
palabras, a saber, mejor dicho, en concreto...
|
|
|
Ejemplificación
|
|
Muestran argumentos de ejemplo
para apoyar la información .
|
Por ejemplo, a saber, así, pongamos por caso...
|
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